El próximo 26 de octubre, el ex futbolista profesional jugará en las urnas su partido más importante, como concejal por Providencia. El argentino nacionalizado chileno habla de su nueva faceta como político.
Un oscuro pasillo conduce a un living atestado de cuadros familiares y escasos muebles. En un sillón verde frente al balcón, un hombre juega solitario en un computador viejo. Viste una camisa amarilla y pantalones de cotelé sin planchar. Tiene pelo blanco y una voz gastada por el paso de los años. Él es Néstor Isella, ex futbolista profesional quien con 71 años asegura que come de todo y nunca ha tenido la necesidad de tomar pastillas para dormir.
“En la mañana me levanto, tomo desayuno y quedo desocupado”, comenta Isella, quien como muchos jubilados tiene tiempo de sobra. Y esta libertad lo llevó a tomar una decisión que provocaría un cambio radical en su vida.
Su gran amigo Jorge Díaz le propuso que postulara como concejal para la comuna de Providencia. A pesar de no estar muy convencido, Isella aceptó el desafío. Se unió al partido radical y comenzó su carrera como político. “Soy nuevo en el tema, decidí inscribirme para ver si realmente se puede hacer algo por la gente”, dice el ex comentarista deportivo de Canal 13 mientras esconde la cabeza bajo el terciopelo verde del sillón.
Sin embargo, esta nueva etapa él la toma con bastante tranquilidad. “Si me doy cuenta que no se puede ayudar, me retiro del cargo”. Pero, no cabe duda, que los proyectos e ideas que “el flaco” tiene para la comuna son bastante tentativas. Entre sus planes, quiere dar mucho énfasis al ámbito deportivo trabajando especialmente con los niños del sector. “Ellos son el futuro de la comuna, y potenciar el deporte desde que son pequeños lo encuentro esencial en su formación”. El candidato a concejal no cree que sus proyectos sean difíciles de sacar adelante, debido a que la municipalidad tiene bastantes recursos para invertir.
Pero la verdadera pasión de Néstor Isella es el fútbol, y él solo ve a la política como un nuevo camino para incursionar donde espera obtener los mismos éxitos que tuvo como jugador profesional.
Sin embargo, a pesar de que ahora es un chileno de corazón, como dice la frase en sus carteles publicitarios, por la venas de Néstor corre sangre albiceleste. Él nació en la provincia Argentina de Santa fe y luego de jugar en River Plate y Boca Juniors, en 1959 decide probar suerte en Chile.
Luego de cruzar la cordillera, Isella se incorporó al equipo de Universidad Católica. Tenía contrato por un año, y después que se cumplieron los 365 días el trasandino lo único que deseaba era regresar a su país natal. “Increíble, pasé todo un año extrañando Argentina, pero al día ya quería devolverme a Chile. Entonces supe que algo estaba pasando”. Ya para el 80 Néstor había conseguido la nacionalidad chilena. Desde ese momento nunca ha podido desligarse del país porque acá armó su vida, y además, tiene diez hijos. “Mis 10 hijos son chilenos y yo también”, comenta mientras señala alguna de las fotos que cuelgan en su pared.
Luego de su retiro del fútbol en el año 1970 trabajó como comentarista deportivo en Canal 13, donde se ganó el respeto y cariño de la gente. “Los chilenos son maravillosos, y hasta estos días siguen reconociendo mi trabajo”, comenta mientras señala un regalo que le obsequió su segunda esposa, una pelota de fútbol hecha por ella misma, con un mensaje que dice “Te amo en pelotas. Ella”.
Este amante del fútbol disfruta de una salud envidiable y tiene la suficiente energía para ejercer como concejal. Por ahora Isella se dedica a aprender de la política, para finalmente rayar la cancha en Providencia.
















