Un caluroso 25 de febrero de 1887, las llaves de la ciudad fueron entregadas a la comuna de Providencia, tijeras de inauguración separaron a Ñuñoa del nuevo cabildo céntrico. El forastero barrio carecía de implementos básicos: el agua potable y la luz eléctrica eran lujos de los que pocos podían hablar. Las calles principales eran [...]



